lunes, 19 de enero de 2015

El TDAH (Tercera parte)

                                                                                                                    
                                                                                                                      
                                                                                                                            Moisés Vivas Gutiérrez.
                                                  Consejos para padres con niños con TDAH
Una vez confirmados el diagnostico de TDAH, experimentamos un sinfín de sentimientos: alegría por saber que le pasa a nuestro hijo, dudas por no saber cómo actuar o que pautas seguir, negación con frases como “Esto no me puede estar pasando a mí”, esta negación surge del miedo a que nuestros hijos sean rechazados por parte de familiares, amigos, profesores… miedo: surge el miedo al no saber si tendrá amigos o no, si tendrá pareja, si llegara a ir a la universidad… Es importante que los padres conozcan la cadena de reacciones que este trastorno puede generar sobre ellos, pudiendo ocasionar conductas paternas ansiosas o agresivas que pueden perjudicar mucho a nuestros hijos e hijas.
Veamos a continuación una serie de pautas y consejos que pueden ayudar a usted y a sus hijos:
-          Busque apoyo de otros padres. En nuestro país existen varias asociaciones de padres de niños con TDAH, estas asociaciones hacen labores de información y formación que pueden resultar muy útiles, de la misma manera le ayudará a sentirse acompañado y comprendido ante las dificultades de su hijo.
-          Evitemos el aislamiento. Muchos   padres   tienden   a   aislarse   social   y   familiarmente   como consecuencia de  las  disconductas del  niño.  Esto  se  debe  evitar,  por ejemplo,  poniendo  en  práctica  estrategias  que  faciliten  al  niño  el desarrollo de sus habilidades sociales.
-          Actividad física. Las personas con TDAH sienten una necesidad constante de movimiento, por lo que es conveniente que le apuntes a alguna actividad física como por ejempla fútbol, atletismo, natación…
-          Organización dentro de una misma tarea. Ayuden a su niño a organizarse, dividiendo las tareas en partes que él pueda manejar: por ejemplo, si un niño de 7 años debe hacer una tarea tediosa que lleva 30 minutos para ser ejecutada, puede ser apropiado dividirla en tres partes con pequeños y breves descansos. Supervise estrechamente las tareas que realiza.
-          Lugar de estudio tranquilo y despejado. Asegúrele un lugar tranquilo despejado de distractores para trabajar en el hogar: nada de televisión o música cantada; el escritorio preferentemente contra una pared sin demasiadas cosas atractivas. En este lugar puede estar su horario escolar, su agenda y recordatorios escolares.
-          Planificación. Ayuden a que establezcan prioridades sobre criterios eficaces. Los niños con TDAH cuando tienen más de 3 ó 4 tareas para ser ejecutadas pueden presentar problemas en hacer un plan y ejecutarlo ordenadamente.
-          Fomente la autoestima. Estos niños suelen tener una autoestima baja, por lo que debemos utilizar con ellos mensajes positivos, podemos utilizar el verbo ser por el verbo estar; por ejemplo en vez de decir “eres muy desordenador” diremos “tu habitación está muy desordenada”.
-          Dedicaros un tiempo. Es conveniente reservar un tiempo (aunque sean unos pocos minutos cada día) a compartir con el chico alguna actividad que le guste. Si son mayores, a hablar de cómo se siente, qué piensa, qué le preocupa, qué quiere. Es su tiempo, exclusivo para él o ella. Si es pequeño, a jugar, leer o contar cuentos.
-          Las órdenes o instrucciones, deben ser directas, concisas y claras. Evitemos que vayan cargadas de emoción o chantaje emocional (estos chicos suelen ser muy sensibles y se pierden en la emoción implícita del mensaje). Mejor con tono de voz neutro.
-          Evitemos el uso de la palabra NO al darle instrucciones, seamos creativos para ofrecerle enunciados en positivo. Por ejemplo en vez de decir “No vayas por la carretera, no corras …” diremos “Ve por la acera y dame la mano”.
-          Dar órdenes en bocadillo. Consiste en dar la orden precedida por algo positivo y seguida de la consecuencia también en positivo. Ejemplo “Que bien que ya te has vestido, péinate, para estar más guapo”
-          Evitemos los castigos salvo situaciones límite, en las que el comportamiento sea intolerable, y en ese caso, no caer en la confrontación, evitando la implicación emocional en lo que se dice. En niños pequeños, utilicemos el “tiempo fuera”, es decir, tiempo en el que permanecen quietos en una silla o un rincón de la casa.
-          Cuando hablar con él o ella. Para comunicarle algo importante, elijamos momentos en que se encuentre receptivo, “de buen rollo” con nosotros… y no cuando está enfadado y frustrado. En estas situaciones conviene esperar a otro momento mejor.
-          Mírale a los ojos. Reforcemos el contacto ocular durante la comunicación con el chico/a, estrecha el vínculo y mejora la calidad de la comunicación. Además le enseñamos habilidades para mantener un buen contacto con otros.
-          Nuestras normas deben ser pocas y claras. Los niños a veces no las cumplen porque no las comprenden o sencillamente porque las desconocen.

-          Premiemos los comportamientos más positivos. Con refuerzos positivos como premios, alabanzas, recompensas. Las recompensas pueden ser: sociales (caricias, choca esos cinco, pulgar arriba,…), materiales (chuches, regalos, ir al parque juntos, al cines,…) y verbales (“Bien hecho” “Buena idea” “Lo has hecho fenomenal”). 

miércoles, 7 de enero de 2015

El TDAH (Segunda parte)

                                                                                                                     
             
                                                                                                                                 Moisés Vivas
Los alumnos con TDAH en la escuela de primaria:
Las dificultades de atención pueden incidir negativamente en el rendimiento académico. Los niños con TDAH experimentan muchas dificultades para concentrarse y prestar atención, por lo que no terminan sus actividades correctamente. Esto hace que su rendimiento en clase sea menor de lo esperado. Por otra parte, los comportamientos impulsivos del niño con TDAH no son malintencionados, sino que se derivan de los síntomas del trastorno y de su dificultad  para retener lo aprendido y aplicar los conocimientos, incluyendo las normas de conducta.
Una adecuada información sobre el TDAH y como afrontarla favorecerá que, tanto los profesores perciban este trastorno de una manera objetiva y equilibrada asi como que les permita afrontar el TDAH con una actitud apropiada y contribuir así a mejorar su pronóstico y evolución.
El profesor, junto con los padres, es una pieza clave a la hora de encauzar el comportamiento del alumno con TDAH y minimizar los efectos de sus síntomas con el fin de mejorar su aprendizaje, sus habilidades sociales y su autoestima.
Como dar instrucciones a los discentes con TDAH:
- Las instrucciones deben ser breves, claras y concisas.
- Mantener contacto visual con el alumno. Y diríjase a él por su nombre.
-Busque una señal “privada” entre usted y el alumno para indicarle que está comportándose de forma poco adecuada y que tiene que parar (gesto de stop con la mano, o tocarle el hombro al pasar).
Como motivar a los alumnos con TDAH:
- Hacer las actividades más divertidas, rompiendo con la monotonía.
- Reafirmar y premiar conductas adecuadas. Comente con él y hágale ver las conductas inadecuadas pero sólo, sin violencia, con un tono de voz suave
- Hacerle comentarios a menudo sobre lo que está haciendo (“así vas muy bien”, “estás teniendo un error”, etc.). Es conveniente elogiar al niño cuando está concentrado. Para ello, se puede seguir la técnica de la alabanza, positiva.
- Plantear al alumno preguntas frecuentes durante las explicaciones y ofrecer una retroalimentación inmediata de sus respuestas. No con la intención de pillarle sino por mantenerle activo
- Fomentar los premios, en lugar de los castigos. Éstos hay que limitarlos a cuando sea necesario y sólo funcionan si son muy inmediatos.
- Utilizar todos los recursos metodológicos de que dispongamos por ejemplo podemos apoyar las explicaciones con apoyos visuales.
- Colocar al lado del estudiante con déficit de atención, compañeros que sean modelos apropiados, es decir, que suelan estar atentos, ordenados, que cumplan las órdenes.

Las tareas escolares:
Adecue el volumen y carácter de las actividades y deberes mandados para casa. Repetir las cosas muchas veces no tiene para ellos valor añadido. Si están cansados, saturados, es tarde… harán las cosas mal aunque las sepan hacer bien. Estos niños necesitan prioritariamente aprender a estudiar, concentrarse, organizarse. De la misma manera tenga en cuenta que estos niños necesitan hacer ejercicio y realizar otras actividades en las que puedan destacar o al menos ser más competentes que en los estudios.
La evaluación:
En el caso de los niños hiperactivos algunas indicaciones útiles para evaluar son:
-Permitirle que tenga más tiempo que otros discentes en la realización de exámenes,  así como insistirle que lo revise ante de entregarlo.
- Valorar la realización de exámenes orales
- Dividir los exámenes en partes
- Evaluar de forma continuada y de muchas maneras el conocimiento, no limitando la evaluación a la ejecución en un determinado tipo de exámenes.
- Tratar de averiguar lo que sabe y no cómo responde en un examen.
- En el momento de la prueba de evaluación, conviene que el alumno esté sentado cerca del profesor y lejos de motivos de distracción.
- Dar instrucciones claras y sencillas. Se debe verificar que el escolar comprende lo expuesto por el profesorado antes y durante la prueba.
- Darle la oportunidad para que pregunte.
- Subrayar con rotuladores las palabras claves o instrucciones. Esto le ayudará a discriminar de una forma más eficiente la información relevante.