Moisés Vivas Gutiérrez
Cuando a los padres y madres se
les comunica que su hijo o hija padece un trastorno del aprendizaje, se ven
invadidos por una mezcla de sentimientos negación, rencor, temor, enfado,
culpabilidad, aislamiento e incluso pánico. Sólo cuando hayan aceptado los
hechos podrán empezar a elaborar estrategias positivas que ayuden al niño o a
la niña a desarrollar plenamente sus capacidades.
El papel más importante que
tienen que cumplir los padres de niños disléxicos quizás sea el de apoyo
emocional y social. El niño debe de saber que sus padres comprenden la
naturaleza de sus problemas de aprendizaje.
Los padres deben de trasmitir
confianza a sus hijos, dejándole claro desde el principio que su hijo puede
tener éxito en el colegio. Ya que el miedo que experimentan el niño/a y sus
familiares puedes hacer que se llegue de manera involuntaria al fracaso. A
veces los padres que han tenido dificultades similares y que han sufrido mucho
en la escuela son los que tienden a ejercer una presión mayor, consiguiendo un
fin diametralmente opuesto al pretendido. Conviene que admitan su preocupación
y compartan con el niño/a los problemas que tuvieron. Esto le hace al niño
sentirse más arropado.
Es importante desarrollar la autoestima a
todos los niveles, en especial cuando el niño se sienta decaído o fracasado. Es
fundamental evaluarlo con su propio nivel, esfuerzo y rendimiento. Lo difícil
en este asunto es no pasar a la sobreprotección, al "todo vale". Es
totalmente inadecuado e inútil comparar en sentido desfavorable al niño
disléxico con un niño sin problemas. Esto sucede especialmente si el niño que
va bien en el colegio es más pequeño que el que tiene el problema. Conviene
recordar que ambos son distintos y que el disléxico tiene sus cualidades. La
rivalidades fomentadas entre hermanos pueden acabar mal.
Existen algunas dificultades
prácticas asociadas a la dislexia que necesitan la comprensión de los y las que
comparten la vida con estas personas disléxicas como pueden ser confusiones con
las horas del día, equivocaciones respecto del lugar donde se colocan las cosas,
tendencia al desorden, facilidad para distraerse, torpeza en ocasiones,
dificultad en el cumplimiento de las instrucciones, etc. La familia debe informarse
de manera precisa, conocer lo que la dislexia significa e implica para facilitar
la convivencia; dicho conocimiento les ayudará a entender qué puede y qué no
puede hacer estos niños/as en cada momento, contribuyendo a prestar atención a
aquellos aspectos más convenientes.
Es fundamental tomarse el tiempo
necesario para escuchar al niño o la niña. Compartir los problemas con alguien
que escucha con empatía hace que parezcan mucho menos graves. Se trata de
buscar y aprovechar en familia los momentos tranquilos, dando a los hijos e hijas
la oportunidad de contar lo ocurrido ese día, de conocer sus preocupaciones.
Los familiares tendrá que
ayudar a organizar el orden del trabajo,
teniendo en cuenta una serie de premisas como son:
- Los exámenes programados (nunca se pueden dejar para el último día, porque carecen de una buena memoria a corto plazo).
- Planificar las tareas de larga duración (lectura de libros, trabajos, etc.).
- Los exámenes programados (nunca se pueden dejar para el último día, porque carecen de una buena memoria a corto plazo).
- Planificar las tareas de larga duración (lectura de libros, trabajos, etc.).
- Leer con él o ella los libros y
otras tareas que le han dado. Es importante que aprenda y se entere de lo que
lee, por lo tanto habrá que explicarle el significado de las palabras nuevas y
lo que está pasando en el texto.
- Mantenga un contacto regular
con el profesorado. Intente familiarizar a los compañeros/as y con lo que significa ser disléxico o
disléxica y explique cómo pueden ayudar. Hágalo usted mismo con sus amigos y
amigas, sin olvidar a sus familias.
- Procure que todo su material escolar esté siempre preparado y ordenado en el mismo lugar.
- Enseñe a su hijo o hija a preparar y vaciar su cartera y a organizar su estuche de lápices.
- Procure que todo su material escolar esté siempre preparado y ordenado en el mismo lugar.
- Enseñe a su hijo o hija a preparar y vaciar su cartera y a organizar su estuche de lápices.
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856 176 730 cepse.crecer@gmail.com San Fernando (Cádiz)

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