martes, 3 de junio de 2014

EL PAPEL DE LOS PADRES/MADRES DE NIÑOS/AS DISLEXICOS/AS (Tercera Parte)


                                                                                                                                Moisés Vivas Gutiérrez

     Cuando a los padres y madres se les comunica que su hijo o hija padece un trastorno del aprendizaje, se ven invadidos por una mezcla de sentimientos negación, rencor, temor, enfado, culpabilidad, aislamiento e incluso pánico. Sólo cuando hayan aceptado los hechos podrán empezar a elaborar estrategias positivas que ayuden al niño o a la niña a desarrollar plenamente sus capacidades.
     El papel más importante que tienen que cumplir los padres de niños disléxicos quizás sea el de apoyo emocional y social. El niño debe de saber que sus padres comprenden la naturaleza de sus problemas de aprendizaje.
     Los padres deben de trasmitir confianza a sus hijos, dejándole claro desde el principio que su hijo puede tener éxito en el colegio. Ya que el miedo que experimentan el niño/a y sus familiares puedes hacer que se llegue de manera involuntaria al fracaso. A veces los padres que han tenido dificultades similares y que han sufrido mucho en la escuela son los que tienden a ejercer una presión mayor, consiguiendo un fin diametralmente opuesto al pretendido. Conviene que admitan su preocupación y compartan con el niño/a los problemas que tuvieron. Esto le hace al niño sentirse más arropado.
     Es importante desarrollar la autoestima a todos los niveles, en especial cuando el niño se sienta decaído o fracasado. Es fundamental evaluarlo con su propio nivel, esfuerzo y rendimiento. Lo difícil en este asunto es no pasar a la sobreprotección, al "todo vale". Es totalmente inadecuado e inútil comparar en sentido desfavorable al niño disléxico con un niño sin problemas. Esto sucede especialmente si el niño que va bien en el colegio es más pequeño que el que tiene el problema. Conviene recordar que ambos son distintos y que el disléxico tiene sus cualidades. La rivalidades fomentadas entre hermanos pueden acabar mal.
     Existen algunas dificultades prácticas asociadas a la dislexia que necesitan la comprensión de los y las que comparten la vida con estas personas disléxicas como pueden ser confusiones con las horas del día, equivocaciones respecto del lugar donde se colocan las cosas, tendencia al desorden, facilidad para distraerse, torpeza en ocasiones, dificultad en el cumplimiento de las instrucciones, etc. La familia debe informarse de manera precisa, conocer lo que la dislexia significa e implica para facilitar la convivencia; dicho conocimiento les ayudará a entender qué puede y qué no puede hacer estos niños/as en cada momento, contribuyendo a prestar atención a aquellos aspectos más convenientes.
     Es fundamental tomarse el tiempo necesario para escuchar al niño o la niña. Compartir los problemas con alguien que escucha con empatía hace que parezcan mucho menos graves. Se trata de buscar y aprovechar en familia los momentos tranquilos, dando a los hijos e hijas la oportunidad de contar lo ocurrido ese día, de conocer sus preocupaciones.
   Los familiares tendrá que ayudar  a organizar el orden del trabajo, teniendo en cuenta una serie de premisas como son:
- Los exámenes programados (nunca se pueden dejar para el último día, porque carecen de una buena memoria a corto plazo).
- Planificar las tareas de larga duración (lectura de libros, trabajos, etc.).
- Leer con él o ella los libros y otras tareas que le han dado. Es importante que aprenda y se entere de lo que lee, por lo tanto habrá que explicarle el significado de las palabras nuevas y lo que está pasando en el texto.
- Mantenga un contacto regular con el profesorado. Intente familiarizar a los compañeros/as y  con lo que significa ser disléxico o disléxica y explique cómo pueden ayudar. Hágalo usted mismo con sus amigos y amigas, sin olvidar a sus familias.
- Procure que todo su material escolar esté siempre preparado y ordenado en el mismo lugar.
- Enseñe a su hijo o hija a preparar y vaciar su cartera y a organizar su estuche de lápices.

      CRECER Centro de Psicologia y Educación C/ Galiano Nº 4 Local  
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